Este año he disfrutado mucho cuando los lugares en los que desarrollamos las fotos de exteriores han estado alejados de la ciudad y es que me encanta salir de reportaje al campo. La luz entrado entre las hojas de los árboles o a ras de suelo entre la maleza, es capaz de crear los más bellos escenarios; la luz y su ausencia son los únicos elementos necesarios para construir fotografías llenas de emoción y sentimiento.
Lorena e Iván son una pareja muy especial y os cuento el porqué.
Iván es el responsable de fotografía de una gran superficie comercial de la ciudad de Salamanca así que cuando vino a verme sabía que la elaboración de su reportaje constituiría en si mismo ya un reto. Son siempre mis parejas las que previamente eligen los lugares en los que realizaremos las fotografías después de la ceremonia y por contra, en este caso, Iván y Lorena delegaron completamente en mi esa responsabilidad.
Querían campo, huir de la característica piedra salmantina que tantas alegrías y en tantas ocasiones da forma a muchos de nuestros mejores reportajes nupciales. No querían fotografías estereotipadas (de las que siempre intento huir) ni en el contenido ni en el contexto, así que el día antes de su boda, a la misma hora en la que saldríamos a realizar las fotos el día siguiente, salí a dar una vuelta por el alfoz salmantino en busca de ese paisaje ansiado.
Quizá me estoy enrollando más de lo habitual pero creo que una breve explicación de lo acontecido es un buen preámbulo para la exposición de las fotos que a continuación os enseño.
Gracias Lorena e Iván por vuestra complicidad, por hacernos sentir privilegiados trabajando en lo que más nos gusta.
A todos los demás unas Felices Fiestas navideñas.
Ciao.





























































